PERDERSE ...

Pues sí como lo oís. En mi aventura a Torrevieja, en uno de esos descansos que me tomé (de tanto limpiar) decidí ir a pasear con la bici de Fer que muy acertadamente conseguimos introducir en el coche.. El caso es que me pareció una buena zona para practicar, ya que hay un montón de cedas y calles prohibidas. Lo malo, por supuesto, es que estaba menos en forma de lo que yo pensaba, ya que me constaba mucho pedalear y despues de quince minutos, ya estaba dejando la bici y me dije," nada a practicar con el coche entonces".
Tengo que reconocer que apenas cojo el coche en Bilbo, y cuando lo hago, sé muy bien por donde ir, ya que me conozco la zona lo suficiente, para no solo no equivocarme, sino pararme en cada stop, ceda, en fín, para no meter la pata, ni minimizar mis poquitos puntos.

El caso es que dejé a Fer colocando enchufes, y me aventuré a dar una vueltita con el
coche entonces... El apartamento está en una zona donde hay miles de urbanizaciones (algo desconocido por mí) y claro, con mi poca experiencia al volante, y mi desconocimiento de la zona, mi paseo fué una larga conducción hasta el pueblo de al lado, donde viendome alejada, conseguí dar la vuelta,(pasando por un ceda, la rotonda, un semáforo y otro ceda despues..) Sin contar con los nervios de no saber donde estaba y pensando que no tenia el movil. Al final decidí respirar hondo y volver a meterme por las urbanizaciones donde conseguí finalmente encontrar el regreso . Lo que saqué en claro:
-No volveré a cojer el coche sola por un sitio desconocido...
-Aunque no me la pegué con nadie, me dí cuenta que en mi cabeza conduzco mejor que en la práctica.
-Respirar hondo me ayudó a pensar con sensatez y recobrar la calma.


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